Si resulta afectada la armonía estética del edificio, Generali repone los elementos dañados, con otros nuevos de características similares, de forma que se restaure la armonía estética.
Además de la protección jurídica referente a los derechos relativos al edificio, anexos, elementos comunes y parking, también ofrece defensa jurídica ante propietarios morosos, por impago de gastos de escalera.
La presidencia es un cargo rotativo, y también los vecinos pueden cambiar inesperadamente. Esta garantía cubre la apropiación ilícita de dinero comunitario. Una cobertura necesaria, basada precisamente en la honestidad del presidente que la suscribe.
Ante cualquier situación por la que el edificio resultara no habitable, se garantiza el gasto de alquiler de otra vivienda o local provisional, mientras duren las obras de reparación.
Cubre los gastos de reparación por escapes, tanto en las conducciones comunitarias como en las de cada vivienda, así como los daños que puedan afectar a un tercero.
Cubre los gastos sobre el propio edificio por la omisión de cierre de grifos o llaves de paso en conducciones comunitarias y particulares, así como los daños que por ello se hayan causado a un tercero.
Cubre los daños materiales que se puedan produccir sobre la maquinaria perteneciente a la Comunidad.
Además de los cristales comunitarios, también queda cubierta la rotura de cristales exteriores de las viviendas del edificio.
No importa la antigüedad del inmueble ni la de su contenido. Todo quedará como si fuera nuevo.
Generali resuelve, con una simple llamada telefónica, cualquier problema que requiera una acción inmediata.
Si el edificio tiene una antigüedad superior a catorce años, Generali ofrece un especialista que evaluará y asesorará sobre el correcto estado de algunos elementos del inmueble, entre otros, las instalaciones de agua, eléctricas y de transformación.